El origen
El punto de partida
Todo empezó con una frustración muy concreta: queríamos una funda de almohada de seda de verdad y no dábamos con ninguna que nos convenciera. Las que parecían buenas no traían certificación independiente, y entre tanto satén disfrazado de seda era imposible saber qué estabas comprando realmente.
En España nadie lo estaba haciendo como creíamos que había que hacerlo. Decidimos hacerlo nosotros.